polineuropatía


La polineuropatía es una disfunción simultánea de muchos nervios periféricos de cualquier lugar del organismo.

Causas

Son muchas las causas de una polineuropatía, como una infección, a veces de una toxina producida por ciertas bacterias (el caso de la difteria), o una reacción autoinmune (el síndrome de Guillain-Barré [•V. página 356]). Ciertos agentes tóxicos pueden lesionar los nervios periféricos y causar una polineuropatía o, con menos frecuencia, una mononeuropatía. El cáncer puede causar la polineuropatía por invasión directa, compresión de los nervios o por la producción de sustancias tóxicas.

Las deficiencias nutricionales y las alteraciones del metabolismo pueden causar una polineuropatía. Por ejemplo, el déficit de la vitamina B puede afectar a los nervios periféricos de todo el organismo. Las neuropatías asociadas a las deficiencias nutricionales suelen presentarse en los países menos desarrollados.

Los trastornos que pueden causar una polineuropatía crónica son la diabetes, la insuficiencia renal y la desnutrición grave. La polineuropatía crónica tiende a evolucionar lentamente, a menudo a lo largo de meses o años, y suele comenzar en los pies y, a veces, en las manos. El control inadecuado de los valores de azúcar en sangre en los diabéticos puede originar diversos tipos de polineuropatía. La forma más frecuente de neuropatía diabética es la polineuropatía distal, que produce una sensación dolorosa de hormigueo o quemazón en manos y pies. La diabetes puede también causar mononeuropatía o mononeuropatía múltiple que produce debilidad, típicamente en un ojo y en los músculos del muslo.

Síntomas

Los síntomas principales de la polineuropatía crónica son hormigueo, entumecimiento y trastornos sensitivos, como incapacidad para sentir vibraciones o de reconocer la posición de brazos, piernas y articulaciones. El dolor suele empeorar de noche y aumenta al tocar el área afectada o con los cambios de temperatura. Dado que las personas con polineuropatía crónica puede que no perciban la temperatura ni el dolor, es frecuente que se quemen y que se produzcan llagas abiertas (úlceras de la piel) debido a la presión prolongada u otras lesiones. Sin el dolor como señal de alarma, las articulaciones están sujetas a lesiones (articulaciones de Charcot). La pérdida de sensación acerca de la posición de las articulaciones se traduce en un una inestabilidad al deambular o al estar de pie. Finalmente, puede aparecer debilidad y atrofia muscular.

Muchos de los afectados de neuropatía periférica presentan anomalías del sistema nervioso autónomo, que es el responsable de controlar las funciones automáticas del organismo, como el latido cardíaco, la función intestinal y el control de la vejiga urinaria y de la presión arterial. Cuando la neuropatía periférica afecta a los nervios autónomos, se producen determinados efectos característicos, como diarrea o estreñimiento, incapacidad para controlar las funciones del intestino o de la vejiga urinaria, impotencia sexual y presión arterial anormal, en particular hipotensión al ponerse de pie. La piel puede aparecer más pálida y seca de lo normal o puede presentarse un exceso de sudación.

Diagnóstico

El médico reconoce fácilmente la polineuropatía crónica por los síntomas que presenta. Además, obtiene información complementaria con la exploración física y a través de estudios especiales como la electromiografía y las pruebas de velocidad de la conducción nerviosa. Pero el diagnóstico de la polineuropatía es tan sólo el principio; a continuación debe encontrarse la causa. Si ésta se debe a alteraciones del metabolismo y no a un problema orgánico específico, los análisis de sangre pueden revelar el problema subyacente. Por ejemplo, el hemograma puede poner de manifiesto una anemia perniciosa (déficit de vitamina B12) o una intoxicación por plomo. Los valores elevados de azúcar en sangre indican una diabetes mal controlada y los de creatinina, una insuficiencia renal. Los análisis de orina pueden revelar una intoxicación por metales pesados o un mieloma múltiple. En algunas personas pueden ser anormales las pruebas de la función tiroidea o las mediciones de los valores de vitamina B. Habitualmente, no suele ser necesario practicar una biopsia del nervio.

Tratamiento y pronóstico

Tanto el tratamiento como la evolución final de una polineuropatía crónica dependen de la causa de ésta. Si la neuropatía se debe a una diabetes, el control riguroso de los valores de azúcar en sangre puede detener la progresión del proceso y mejorar los síntomas, pero en cualquier caso, la recuperación es lenta. El tratamiento del mieloma múltiple y de la insuficiencia renal, si son los problemas subyacentes, también contribuye a la rapidez de la recuperación. En personas con una lesión nerviosa producida por un traumatismo o una compresión puede estar indicado el tratamiento quirúrgico. A veces la fisioterapia reduce la intensidad de los espasmos o de la debilidad.







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