Exploración radiológica


 

En caso de sospecha de cardiopatía, es necesario practicar radiografías del tórax de frente y de perfil. Las radiografías muestran la forma y el tamaño del corazón y marcan las siluetas de los vasos sanguíneos en los pulmones y el tórax. Fácilmente pueden observarse anormalidades de la forma y del tamaño de estas estructuras, así como otras anomalías, como depósitos de calcio en el seno del tejido cardíaco. Las radiografías de tórax revelan también el estado de los pulmones (en especial de sus vasos sanguíneos) y la presencia de líquido en su interior o alrededor de ellos.

El aumento del tamaño del corazón puede deberse a una insuficiencia cardíaca o a una válvula anormal. Pero, a veces, el tamaño puede ser normal incluso en personas que presentan enfermedades cardíacas graves.

En la pericarditis constrictiva, que se caracteriza por hallarse el corazón constreñido por tejido cicatricial, el corazón no se agranda incluso aunque aparezca insuficiencia cardíaca.

El aspecto de los vasos sanguíneos pulmonares suele ser más importante para el diagnóstico que el aspecto del propio corazón. Por ejemplo, la dilatación de las arterias pulmonares cerca del corazón pero estrechadas en el tejido pulmonar sugiere un aumento de tamaño del ventrículo derecho.







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